Las cuatro regulaciones de Qi gong


2

Un Mapa de ruta Cuando nos adentramos en una disciplina como el Qigong, generalmente lo hacemos acudiendo a una clase. Elegimos una Escuela, un profesor, un ámbito donde comprometer algunas horas semanales con la esperanza de poder alcanzar nuestras metas personales en la disciplina. Pero es normal que después de un tiempo de práctica, entusiasmados y con más conocimiento y formación, surjan tanto las certezas, como las dudas. Hay instructores de Qigong que te dan una clase y te ayudan a mejorar tu salud, y hay otros que al mismo tiempo, te enseñan a comprender cómo funciona este arte y consecuentemente, cómo podés hacer para mejorar, con o sin el instructor al lado. Si bien dos o tres clases semanales pueden ser muy útiles para cualquiera, lo cierto es que en el Qigong, para que la práctica pueda ser aprovechada al 100 por cien, el entrenamiento debería ser diario. Cuando entrenamos todos los días en casa, es muy importante conocer las bases reales de nuestro arte, y saber diferenciar lo esencial de lo accesorio. Para esto, comencemos por los primeros pasos.

Las Cuatro Regulaciones Es común que se mencionen Cuatro regulaciones como una progresión lógica en la formación del Qigong. Estas son:

1) Regular el Cuerpo

2) Regular la Respiración

3) Regular la mente

4) Regular el Qi Esto no quiere decir necesariamente, que una regulación sea primera que la otra.

En realidad no podemos regular una sin la otra. No podemos regular el cuerpo sin la mente, no lo lograremos totalmente sin respirar bien, ni podremos regular el Qi sin la mente, y así podríamos seguir mostrando ejemplos.

Las cuatro regulaciones son cuatro partes de una gran regulación que da como resultado el bienestar y el dominio del arte del Qigong. Sin embargo, es importante tener claro cuáles deberían ser los primeros pasos, qué debería estar primero y qué después, para no caer en un caos en el que simplemente entrenemos a ciegas, sin un mapa, sin un camino más o menos delimitado que nos permita progresar sin dispersión ni fisura

Hay una manera de enseñar esa progresión y quisiera compartirla por si a alguien le resulta útil. En mi Escuela, los instructores trabajan sobre una progresión determinada que iremos explicando en sucesivas notas. Comenzamos hoy por la primera habilidad

1:

Conquistar la quietud.

Definitivamente, aprender a aquietarse es lo primero. Si falta esta conquista, tendremos una gran limitación para progresar. DE todas las cosas a conquistar, llegué a la conclusión de que no hay nada más importante para empezar que la conquista de la quietud. Si tiene alguna duda de ello, intente por unos segundos quedarse totalmente quieto. Dependiendo de cada individuo, yo diría que muchos encontrarán que al minuto o poco más, ya sienten un deseo de moverse. Muchos de nosotros vivimos tan apurados que el solo hecho de quedarnos quietos nos angustia. Sentimos que estamos “perdiendo tiempo”, porque en la vida externa que tenemos, la quietud se asocia con lo esteril, y el movimiento se asocia con lo productivo. También hay gente que se mueve para no pensar.

Mientras estámos en movimiento, no nos angustian nuestros temas pendientes ni reflexionamos sobre lo que nos angustia ¡no tenemos tiempo! creemos que estamos bien, pero en realidad solamente estamos poniendo la tierra bajo la alfombra. En nuestro subconciente los conflictos y problemas siguen estando, causando alteraciones emocionales que nos producen enfermedades y dolencias. Quedarnos quietos es difícil.

Moverse es más fácil. Y cuando algo es difícil, suele ser también justo lo que estamos necesitand hacer. Por eso, lo que debe usted hacer al principio, es elegir un momento de cada día para (a) apagar el celular (b) parar el mundo y (c) entrenarse para poder quedarse quieto, sin angustiarse ni ponerse nervioso. Mucha gente conoce más de un sistema de Qigong, pero sin embargo le cuesta mucho quedarse quieto unos minutos. Todos los practicantes de Qigong conocen al menos una postura estática.

Probablemente, la llamen Wu Ji (Wu Chi). Decidase a quedarse quieto unos minutos, adopte la postura que desee, respire tranquilo y trate de que su mente se contagie, logrando por medio de la paciente práctica, la conquista de la quietud, que será tanto del cuerpo como de su mente. Si se siente nervioso a los pocos segundos, detenga el ejercicio, relájese un poco, camine, piense, y vuelva a empezar. Verá como si persiste, mejorará.

No siga practicando 30 ejercicios avanzados ni métodos complicados, si no tiene aún esta conquista. No importa cuánto tiempo le lleve dominar la quietud. Cuando lo haya hecho, habrá subido un escalón muy importante que mejorará todo lo que usted sabe.

¡Buena Práctica!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s